Viajamos a Escocia para merendar unos scones con un té. Estés bollitos de pan típicos que se suelen acompañar con quesos cremosos, con nata o crème fraìche, con mermeladas, membrillo, … Pero que también se acompañan de jamón York o salmón marinado son una opción perfecta cuando queremos un  pan diferente pero sin mucho amasado y reposo.

Se conservan bien un par de días guardados en una lata o tupper, pero lo mejor es comerlos calientes.

Normalmente en la masa se suelen poner pasas o frutos rojos pero en este caso quise darle mi toque poniéndoles castañas en almíbar.

Ingredientes:

  • 500 gr de harina
  • 15 gracias de levadura fresca
  • 65 gr de mantequilla
  • 1 huevo
  • 65 gr de leche
  • 1 huevo batido para pintar
  • 35 gr de azúcar Moreno
  • 5 gr de sal ( si el relleno va a ser Salado)
  • Opcional: 35 gr de pasas, de arándanos

Esta es la receta clásica y estos son los cambios que yo hice:

Preparación:

Mezclar la harina, la levadura y la mantequilla. Añadir la leche, el huevo, el azúcar o el almíbar y amasar. Añadir la sal y amasar hasta tener una masa elástica.

Extender y añadir las castañas en trozos extendidas.

Envolver formando una barra y cortar rodajas de 2 cm de grosor. Colocar en una fuente de horno y pintar con huevo batido.

Dejar 10 minutos en la nevera.

Volver a pintar con huevo y cocer en el horno ya caliente a 200° durante 10 minutos. ( si los hacéis más gruesos dejarlos 5 minutos más).

Listos para comer, en caliente son un vicio.