La receta de hoy es  de un plato tradicional que aunque lo hice con rabo de vaca vieja se puede hacer con rabo de ternera, menos tiempo de cocción, o con el clásico rabo de toro.

Un guiso de carne cocinado a fuego lento, lo prepare sobre la cocina de hierro , y he de confesar que me fui a caminar, lo deje al fuego y al llegar estaba listo para comer. Como resultado de esa cocción lenta tenemos una carne que se deshace sola.

Es más, me gustan este tipo de carnes melosas, que se deshacen solas, carnes como el ossobuco, la carrillera, ….

Ingredientes:

  • 1 kg de rabo de vaca cortado en trozos
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • aceite de oliva
  • sal
  • granos de pimienta
  • hebras de azafrán
  • para acompañar: rabanitos, patatas fritas, …

Preparación:

El día anterior doramos los trozos de rabo por todos los lados en muy poco aceite, pues el rabo suele traer algo de grasa y queremos que se deshaga.

Mientras picamos todas todas la verduras muy picaditas. Se las añadimos a los trozos de rabo y removemos bien. Dejamos cocinar unos 5 minutos para las verduras se sofrían un poco. Añadimos los granos de pimienta, el vino blanco, las  hebras de azafrán y un poco de sal. Tapamos y retiramos del fuego. Reservamos.

Al día siguiente, un par de horas antes de comer, ponemos la cazuela al fuego medio y cuando empiece a hervir bajamos el fuego, de vez en cuando vamos removiendo para que el rabo se cocine por todo, si vemos que nos queda sin salsa podemos añadir un poco de agua. Cocinamos tapado.

Casi al final de la cocción probamos de sal para rectificar si fuese necesario y cuando veamos que pinchando con el tenedor la carne se deshilacha ya tenemos nuestro rabo listo para comer.

Nota: Podemos triturar las verduras y reducir la salsa para obtener así una salsa más espesa, en mi caso como pique muy pequeñas las verduras estaban como puré.

Acompañamos de patatas fritas, ensaladas, arroz en blanco, …. yo puse unos trozos de rabanitos para darle un toque crujiente.

Para acompañar nada mejor que un Escada garnacha tintorera de la Bodega Alan de Val.