Un plato de carne rico y fácil, esta vez con cerdo de la raza autóctona gallega Porco Celta pero podéis usar ibérico. En mi caso procuro consumir carnes de pequeños ganaderos y de razas autóctonas para ayudar a que no desaparezcan además de ganar en calidad y sabor.

Estas razas son criadas en libertad y sin piensos, solo con lo que encuentran en las fincas donde están y de pasto seco o forraje.

 

Ingredientes:
  •  800 g  presa de cerdo celta o ibérico
  •  100 rúcula
  •  1 cabeza de ajos
  •  50 queso Galmesano rallado o un queso curado.
  •  aceite de oliva
  •  pimienta negra
  •  orégano seco
  •  sal
  •  sal en escamas
Preparación:

Lava la cabeza de ajos y ásala 20 minutos en el horno precalentado a 200º, podéis aprovechar el día que encendéis el horno para asar los ajos y luego congelar la pulpa asada o bien también podéis asarlos en el microondas, con 8 – 10 minutos suficientes.

Retiramos la carne de los ajos y la mezclamos con un poco de galmesano rallado. Añadimos aceite, un poco de pimienta y un poco de orégano. Mezclamos bien.

Calentamos la plancha con un poco de aceite de oliva y ponemos el secreto primero a fuego fuerte y luego bajamos a fuego medio. Damos la vuelta y untamos la carne con la crema anterior. Dejamos que se cocine por ese lado y volvemos a darle la vuelta para que se cocine por la parte donde hemos puesto la crema. Esto hará que se forme una costra crujiente.

Ponemos en un plato la rúcula lavada y encima colocamos la presa cortada en tiras gruesas. Espolvoreamos un poco de galmesano rallado y unas escamas de sal y un poco de aceite de oliva virgen extra.

Si nos ha sobrado crema la usaremos para acompañar en un bol aparte.

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