A mediados de junio comienza la temporada de Bonito de Burela, en las lonjas y mercados llegan los primeros bonitos y eso significa que podemos empezar a cocinar diversos platos: en marmitako, al horno, a la brasa, en conserva, …. presente en muchas cartas de restaurantes.

Y que mejor manera que honrarle que haciendo uno de los platos más clásicos: el marmitako, (conocido también como marmita o sorropotún1 en Asturias y Cantabria, marmitako en el País Vasco y marmite en Francia) es un plato basado en Thunnus alalunga (atún blanco o bonito del norte), cuyo origen se encuentra en los pescadores asturianos, cántabros y vascos. Se trata de un guiso de bonito con patatas, cebolla, pimiento y tomate, principalmente. En algunos lugares se sirve caliente en una cazuela de barro.

Ingredientes:

  • 1 K. de bonito del norte de Burela fresco.
  • 1 kg de patatas
  • 3 pimientos verdes
  • 1 cuchara carne de pimiento choricero
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 3 tomates maduros
  • Caldo de pescado casero (con punto o no de sal)
  • ½ vaso de vino blanco
  • 1 cucharada colmada de pimentón dulce
  • 2 guindillas cayena
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • perejil fresco (opcional)

Preparación:

Ponemos en una cazuela un poco de aceite de oliva y añadimos la cebolla y el ajo cortado en trozos muy pequeños. Dejamos que se poche y añadimos los pimientos verdes también cortados en trozos pequeños. Dejamos que se sofría bien.

Añadimos los tomates maduros, yo prefiero rallarlos y el vino blanco. Dejamos cocinar hasta tener un sofrito rico.

Pelamos las patatas y las cortamos en trozos pero cuando las estamos cortando no llegamos al final para romperlas, es decir, chascar las patatas, esto hará que el corte irregular suelte mejor la fécula y nos engorde el caldo del guiso.

Añadimos las patatas  al sofrito, el pimentón dulce, la carne de pimiento choricero, la cayena y cubrimos con el caldo de pescado. Probamos de sal y añadimos al gusto. Dejamos cocinar entre 12 y 15 minutos dependiendo la variedad de las patatas.

Mientras cortamos el bonito en tacos pequeños.

Cuando las patatas estén cocidas añadimos el bonito, tapamos y retiramos del fuego. El bonito con el calor residual ya se cocina, si lo dejamos al fuego se nos pasará  y resecará.

Espolvorear perejil fresco picado y servir inmediatamente.