Hacía tiempo que no le daba una visita a Lucia Freitas y le había prometido que iría pronto y así fue. Aprovechando que tenía trabajo en Santiago allí me fui a comer a La Tafona y como siempre no me defraudo.
Conozco a Lucia hace tiempo y se como trabaja, incluso hemos compartido fogones alguna vez, y esta vez me decante por el menú diario.

El pan que te ponen es de centeno integral con agua de mar, un pan que conozco hace tiempo y que es verlo y ponerme a comer. Se agradece que en los menús te pongan un buen pan.

Ovos rotos e migas ibéricas, este plato es de eses grandes clásicos que no deben desaparecer, al menos para mi es verlo en carta y pedirlo.

Ñem criollo, original forma de comer un chorizo criollo, idea a copiar en mi cocina.

Arroz meloso, codium e polbo, otro gran clásico actual que ya lo conocía, me gusta cocinar con codium, más conocida como alga percebe, y la melosidad del arroz.

Faceira de tenreira, trinxat e berzas, carrillera en su punto combinando producto de temporada y me gusta que le haya puesto «berzas» porque esa verdura era muy consumida en Galicia antes de que le empezasen a llamar Kale y se pusiese de moda.

Carrotcake, pasión e cítricos, si algo caracteriza a Lucia son sus postres, un lujazo.

Con el café nos puso unas pequeñas galletas y una de ellas en concreto me ha fascinado, especies.

Otro día volveré para probar el menú degustación y dejarme sorprender.

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