La receta de hoy tenía muchas ganas de publicarla, no sólo por darla a conocer sino porque al fin he conseguido probar este manjar.

Hace un año Pablo de Mariscos O Grove me pregunto si alguna vez había probado el bogavante azul cuando muda su caparazón y le dije que no. Es raro verlos y están muy demandados. Y empece a ver esta receta que subían amigos cocineros cuando tenían uno. Se comen tal cual, caparazón blando incluido.

Para mi sorpresa, me llama Pablo diciendo que acaba de encontrar uno con la muda realizada y si lo quería probar, como para decirle no. Además Pablo me decía que así era un verdadero manjar.

Pues me puse manos al bogavante. Tengo que decir que sino tenéis uno de caparazón blando lo podéis preparar con bogavante azul y a la hora de comerlo retirar el caparazón.

Os puedo decir que IMPRESIONANTE, combinación única. Ya solo el bogavante frito es riquísimo, con un

sabor mucho más acentuado. Quiero otro.

Ingredientes:

Preparación:

  1. Troceamos el bogavante.  Importante: recoger todo la agua que suelta. Al poco rato este agua era gelatina pura, se había gelatinizado, la guarde con la mitad de la cabeza para un arroz. Solo os avanzo que impresionante.
  2. Poner una sartén con aceite de oliva para freír las patatas, que una vez fritas las ponemos en una fuente. Espolvoreamos sal por encima.
  3. En el mismo aceite de freír las patatas freimos los huevos, 2 por cabeza. Una vez fritos ponemos encima de las patatas.
  4. A la vez ponemos otra sartén con aceite de oliva.
  5. Pasamos los trozos de bogavante por harina y sacudimos el exceso
  6. Freimos los trozos de bogavante en aceite bien caliente, por los dos lados. Tiene que quedar crujiente.
  7. Sacamos escurriendo bien el aceite y colocamos encima de las patatas.
  8. Servir caliente.

Nota: al estar crujiente se come todo, si lo hacéis con bogavante azul al comer se retira el caparazón.

En breve os dejo vídeo de como lo hice.

 

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