Donde comer: Bido ( A Coruña)

Hay casualidades donde parece que el destino esta jugando contigo. Desde que Juan Crujeiras abrió BIDO tenía pendiente una visita, la verdad es que en los últimos meses no había ido A Coruña y siempre lo fui posponiendo.

Pero el jueves pasado, justo el día que Bido cumplía un año y sin saberlo, tuve que ir A Coruña por trabajo y estando allí que menos que hacer esa visita que tenía pendiente. Suerte la mía que a pesar de ir sin reserva, sin avisar y sin más pude quedarme a comer.


Me ha gustado mucho el local sobretodo la parte más intimista, la parte de atrás. Me gusta que es un espacio limpio, sin mucha decoración y la parte delantera muy luminosa.

Por fin iba a cumplir mi promesa, comer en BIDO, a veces me pregunto porque la Coruña está tan lejos de Pontevedra, porque en una misma ciudad se encuentran varios de los restaurantes que me gustan y varios amigos cocineros de los que me gusta aprender y probar todo lo que cocinan.

Para beber escogí un tinto de la D.O. Montsant y me he quedado muy sorprendida para bien, es una D.O. de la que no había probado nada y ya estoy mirando nuevos vinos para probar


Empezamos con unos aperitivos de cortesía mientras esperamos los primeros.

Unos snacks de pan echos alli, con unas aceitunas y ajos aliñados y un humus con ajada.

Luego una crema de boletus, mi perdición, sabor y más sabor, me supo a poco, para la próxima me la pido de primero.



Como se agradece comer con buen pan.

Y más con un pan de castañas, confieso que este pan me lo comí yo, no deje nada al resto, :)

Empezamos con unas croquetas de marisco, nos aconsejaron pedir pocas por la intenso del sabor y por el tamaño, gran acierto en el consejo, super cremosas, y con mucho sabor.




Continuamos con un canelón de gallo de Mos. Una gran clásico y que nunca falla en las cocinas donde se guisa y se hacen buenos fondos.



Paletilla de cordero con crema de calabaza, no la he probado pero pude comprobar como se deshacía, y me contaron que pura mantequilla.

Yo me pedí atún marinado con tomate confitado, no quedo nada, buenisimoooo. La foto no le hace justicia al plato, pero la cámara estaba en casa a buen recaudo :)





Y de postre milhojas con crema y helado de praliné, muy buena combinación.



y Torrija con helado de manzana, otro gran clásico y que nunca falla.


Y para finalizar con el café unos pequeños dulces, pequeños en tamaño grandes en sabor.


Que ganas de volver, espero no tardar un año.


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