domingo, 23 de junio de 2013

Arroz cremoso con gallo de Mos y San Simón Dacosta

Hace un año por estas fechas estaba en el hospital contándole al Yayo como había sido la presentación de mi libro en Salimat, Silleda, puesto que dos días antes de la presentación tuvo una recaída y tuvo que ser ingresado.

Ahora que estoy echando la vista atrás recuerdo esos días con especial emoción, pues fueron días bastante cargados de sentimientos encontrados pero por fortuna siempre había momentos para echarse unas buenas risas. Y el encargado de eso era el Yayo con sus anécdotas.

Se que muchos me pedís que os vuelva a contar esas aventuras que quedaron pendientes pero hasta ahora ni encontraba las fuerzas ni el momento pero creo que hoy puede ser una buena ocasión por dos motivos: porque esta receta iba a ser incluida en el libro y al final escogí otras y porque tengo una anécdota con el ingrediente principal y hasta podía poner un tercer motivo: que el Yayo si disfruto de esta receta.

Ya se cumplían 7 días de ingreso hospitalario y los días empezaban a pesar, echamos al final mes y medio, y el médico que nos toco en esa planta, pues ingresamos en medicina interna no en neurología donde estaba nuestro médico habitual, era un médico (por fortuna ya jubiló) el que tan pronto ingresabas te sacaba toda la medicación y decía que la mejor medicina era el sol, con lo cual persianas bien levantadas y a coger aire. Y cosas semejantes. El Yayo una tarde al sentarlo en el sofá empezó a decir que tenía hambre:
Yayo:- Tengo hambre, traedme algo de comer. LLevo 5 días sin comer.
Viene una enfermera, porque cuando el Yayo pedía, sabía como hacerlo que se entero toda la planta.
Y le dice:
Enfermera: Pero que quieres de comer,si aún comiste hace poco?
Yayo:- quiero comer gallo con patatas, pero gallo de Mos y a poder ser el zanco (muslo).
Enfermera: - de eso no se si habrá, no será mejor pescado?
Yayo:- que no, que quiero comer, carne con patatas y carne de la buena.
Entonces le explique a la enfermera que los últimos meses había estado comiendo de las recetas que había en el libro, entonces la enfermera me dice que le va a traer un yogur antes de la merienda para ver si así se relaja. Yo le digo que si pero que allá ella.
Viene la enfermera con el yogur y se lo da al Yayo, el Yayo la mira serio de arriba a abajo y le salta todo serio:
Yayo:- pero que clase de comida es esta para un hombre enfermo que lleva 5 días sin comer. Un  yogur??? esto no es comida. Y así pensáis curar a los pacientes, aquí mucha luz del sol y que hay que levantarse y nos matáis al hambre. Rocio ve a casa y trae algo de comer.

Me salí de la habitación riéndome y media planta estaba escojonandose de risa pero le daban la razón, hasta la enfermera le reconoció que tenía razón y le acabaron trayendo un yogur y un café con galletas para llenarle un poco más la barriga. Ese día mucho reímos con la salida del Yayo, pero es que cuando se ponía exigente, exigía cosas con toda la razón.

Arroz  cremoso con gallo de Mos y San Simón Dacosta


Ingredientes para dos personas:
180 gr de arroz bomba o en su defecto de grano redondo
2 alas y 1 pechuga de gallo de Mos
600 ml de caldo de verdura
1 cebolla pequeña
1 puerro pequeño
100 gr de queso San Simón Dacosta incluida la corteza
pimienta negra
orégano
sal
aceite de oliva

Preparación:

Poner una cazuela al fuego con un poco de aceite y dorar las alas del gallo cortadas y la pechuga cortada en dados.
Retirar una vez que esta dorada y en el mismo aceite sofreír la cebolla y el puerro bien picados.
Cuando este la cebolla blanca añadimos el arroz y vamos removiendo para que se dore un poco.
Añadimos el gallo y el jugo que haya soltado en el plato.
Añadimos la mitad del caldo que previamente hemos calentado y sal al gusto. Vamos moviendo la tartera, NUNCA EL ARROZ, para que se vaya cociendo todo por igual y se integren bien los sabores. Poco a poco vamos añadiendo todo el caldo hasta que el arroz este cocido, sobre unos 18 minutos. Nos ha de quedar un arroz suelto.
5 minutos antes de que el arroz se acabe de cocer añadimos el queso San Simón Dacosta rallado y molemos un poco de pimienta negra.
Vamos moviendo la tartera y pasados estos 5 minutos retiramos y dejamos reposar un par de minutos antes de servir.

Emplatamos poniendo el arroz en un plato o fuente y encima colocamos las alas de pollo y espolvoreamos un poco de orégano o más pimienta al gusto.

Buen provecho y buen domingo.

5 comentarios:

  1. Me gusta.......tiene muy buena pinta, y ademas completito.....besos

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  2. Vaya con el yayo, pues le doy toda la razón ese gallo debe de quitar todos los males...jajjjaaa...una buena medicina.
    Besitos.

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  3. Madre mia!! que barbaridad...que coma el yayo..que cuando es preocupar es cuando se le kite el apetito...buena señal que teña fame jajaja

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  4. Que rico está el gallo de Mos y en este arroz seguro que más.
    besos

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