sábado, 10 de noviembre de 2012

Nuevo paseo con un cesto en las manos.

Esta semana aproveche los pocos días de sol que hizo para dar un paseo al monte y las lluvias de esta semana se notaron pues en la última escapada que hice ya encontré setas nuevas y explore un monte nuevo del cual os dejo algunas fotos que para un día que me dejo la cámara en casa las tuve que sacar con el móbil  pero tan pronto vuelva a salir el sol y algún familiar venga a pasar la tarde o la mañana con el yayo saldré  a dar una vuelta en condiciones.

Entre las especies que me traje para casa fueron los níscalos y cantharellus  cibarius algunas de un buen tamaña como esta de la foto.

Pero ya empiezan a asomar otras especies como los hydnum repanun, más conocidas como lenguas de vaca, y una seta muy fácil de distinguir y que en su recolección forma un circulo llamado corro de brujas, esta seta sale cuando bajan las temperaturas y con las primeras heladas que adivinan la pronta llegada del invierno, el año pasado las recolectaba en pleno enero. Es una seta que como la encuentres te traes un buen lote para casa.
 
Y esta otra también es de las que adivinan la llegada del invierno son los Cantharellus Lutescens y ya empieza a aparecer por el monte.


Pero a veces las setas te llegan a casa de forma inesperada, en esta ocasión son unas setas que recolecto mi primo y que trajo a casa para enseñarme porque estos ejemplares este año aún no los he visto y como solemos ir muchas veces los dos a por ellas cuando alguno va solo siempre procura que el otro vea los cestos cuando se cogen novedades.

Empezamos con los coprinus comatus, también conocidos como calamares de monte, por su forma ovalada, esta seta tiene que ser recolectada bien cerrada y consumirla rápido pues con el paso de las horas se vuelve negra y empieza a soltar tinta negra.














Luego con la archiconocida Macrolepiota procera, que llevo años sin verlas, y que según parece ser este año son abundantes, pero alguién se me debe adelantar. Una seta muy apreciada  y muy conocida por su facilidad a la hora de distinguirla.

 Y unas macrolepiotas permixtas aún cerradas, aunque muchos micólogos la consideran una variedad de la macrolepiota procera otros la consideran una variedad distinta.



Hasta aquí la parte bonita pero por desgracia en el monte no todo es oro lo que reluce, empezando por los peores depredadores que visitan muchos de estos lugares los humanos, unos porque todo lo que les sobra lo van dejando donde les parece contaminando sin piedad, como esta foto que saque, y aunque este año hay menos basura que otros sigue siendo de pena como esta ese sitio, y si veis setas cerca de escombreras desecharlas sin pensarlo ni un solo segundo.


 Y luego están los que muchas veces se divierten destrozando los ecosistemas, pues aunque muchas setas son no comestibles o tóxicas si están en el monte es por algo, al igual que nosotros tenemos un bazo que podemos vivir perfectamente sin el y no por ello permitimos que nos den patadas hasta destrozarlo o lo dañamos, pues en el caso de las setas igual.




Y ahora vamos con las setas no comestibles y que esta bien que de vez en cuando se muestren, porque preguntaros muchas veces, si véis muchas setas en zonas donde suele ir gente a recolectar si están es por algo, si fuesen comestibles os aseguro que no durarían mucho tiempo en el sitio. Partiendo de ahí, muchas veces se cogen setas porque se parecen a las de la foto de tal guía o porque son bonitas o bien porque si las come un caracol o una vaca los humanos también podrían, pues no. SI NO SE CONOCEN MEJOR QUE SE QUEDEN DONDE ESTAN, los gatos dicen que tienen 7 vidas pero los humanos solo tenemos una y cada otoño nos encontramos noticias de algún fallecimiento por consumo de setas tóxicas.

Esta es una de las causantes de muchas de esas muertes, la amanita pantherina, que tiene una prima muy similar que es un comestible muy apreciado la amanita rubescens, no os voy a explicar las diferencias de cada una porque la mejor manera de conocerlas es saliendo al monte en salidas con expertos y dedicarle muchos días de estudio porque el color puede variar según si hace sol o llueve, y muchos factores más.


Esta es una amanita muscaria, es mortal, y como veis no tiene esas manchas blancas típicas sobre el color rojo porque con la lluvía le cayeron, pero vista así es una seta preciosa con  ese color rojo brillante que nos recuerda a la mermelada de fresa y que asociamos con los pitufos, pues todo lo de bonita que tiene lo tiene todo de mortal. 


Y estes son unos lycoperdaceae, cuando son jóvenes por dentro son blancos pero al ir madurando por dentro se vuelven polvo ocre y acaban explotando soltando eses millones de ésporas.


Y creo que por hoy lo dejamos aquí que me toca limpiar las cantharellus y los níscalos y no os quiero saturar de tanta foto y mejor ir a preparar las recetillas para la próxima semana, pasad buen sabado.

5 comentarios:

  1. Como ya te comenté un día, estas entradas me encantan, yo seguiré sin distinguir las setas, pero disfruto un montón con las fotos, si casi consigo pasear virtualmente por el monte.
    Buen fin de semana

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  2. Llego aquí desde el blog de Samira y me ha encantado leer esta entrada. En casa somos muy seteros aunque el otoño anterior el tiempo no acompañó nada y este parece que estará mejor pero ya veremos. Me parece una entrada muy interesante, nosotros conocemos un número limitado de setas, la mayoría propias de la zona y de ellas cuáles podemos comer y cuáles no, y siempre me sorprendo de lo osadas que son algunas personas que se atreven a comer cualquier cosa con "buena pinta" (tal cual) a riesgo de su propia vida.
    Gracias por compartir tantas fotografías y por una entrada tan interesante. Me quedo a dar un paseito por tu blog.
    Saludos.

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  3. Mi querida Rocio cuanto daria por un pasito de estos, que hermosura poder coger estas delicias, me ha encantado como siempre tu entrada, y he disfrutado de las fotos un monton, me da igual que las hicieras con el movil. Besicos

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  4. ¡Una entrada fantástica con la que he aprendido muchísimo y recordado otras tantas cosas que aprendí cuando mi padre iba a por ella!
    No conocía las que se parecen a un calamar y menos aún lo que comentas de que con el paso de las horas sueltan como tinta negra. ¡Interesantísimo!
    ¡Muchas gracias!
    Besos y feliz fin de semana.
    http://comerespecial.blogspot.com

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  5. Me ha dado mucha alegria ver tu comentario y paseo por el camopo en busca de todas esas maravillas; y que por lo que he podido ver, eres una buena entendida.
    A mi tambien me encanta salir a setas; pero tengo mas limitaciones y solamente conozco la de cardo y senderuela; o los boletus.
    Estos dias estoy publicando las que he ido cogiendo.
    Besitos

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