Caramuxos.

Ayer por la tarde mientras debaja a fermentar masa de nueces para hacer un poco de pan me fui a renovar los carnéts de pesca de mi padre y mio. Ambos somos aficcionados a la pesca deportiva y cuando coincidimos en el mismo lugar la competición esta asegurada, claro esta que al día siguiente mi madre llama temprano para comprobar si los datos de mi padre coincide con los mios y saber como nos fue la tarde o la noche de pesca. Porque a veces hemos echado horas sin darnos cuenta, claro esta que yo cuando necesito desconectar o relajarme ponog rumbo a algún punto de la costa y hago unos lances de caña y vengo nueva. En el maletero de mi coche siempre hay una caña de pescar y útiles de pesca.

Este año aún no fui de pesca, ni a por calamares, ni a por sepias, chocos o a por algún pescado de roca pero ya recuperaremos el tiempo pérdido. Este fin de semana de puente que hace buena bajamar, aqui le llamamos seca, mi padre quiere ir a los camarones, el único marisco que se puede decir que puedes pescar libremente respetando las cuotas.

Empezamos los mejores meses para el marisco no solo porque lleven R en el nombre sino porque por esta época hay mar de fondo a menudo y esto hace que el marisco se refugie cerca de la costa y se acercan los ciclos de reproducción.

Parte de los camarones que se pescan en octubre y noviembre los guardamos envasados en el congelador para las navidades, pero eso os lo contare más adelante.

De pequeña a mi me encantaba ir a mariscar y mi padre a veces me llevaba con el a por navajas, a por necoras o incluso cuando iba con un tio que tenia bateas a por los mejillones pero sin duda cualquier niño que haya ido a un playa con rocas seguro que se fue con un caldero o una bolsa a por caracolas y lapas, que se convertian en la cena de ese día.

Pues bien, ayer tarde mi padre fue a mirar si hacia seca ( que el mar baje lo suficiente para poder ir a mariscar) y de paso no se resistio a traerse unos caramuxos ( caracolas o bígaros) y claro yo me traje unos cuantos y horneado el pan era el menú ideal.

Mi abuela siempre hacía pan de trigo o de maíz en un horno de leña para luego comerlo junto a los caramuxos. Porque si hay algo especial es el recuerdo de las noches lluviosas de otoño sentados frente a la televisión con la aguja en mano, comiendo caramuxos y picoteando el pan.

Caramuxos

Preparación:

Para cocer el marisco lo ideal es hacerlo en agua
del propio mar, sino ponemos en una cacerola agua con abundante sal al fuego y echamos los caramuxos y cuando empieza a hervir los dejamos 5 minutos y listos.

Es costumbre cuando cocemos el marisco echarle unas hojas de laurel. Si el marisco es fresco no es necesario echar laurel ya que lo que hacemos así es ocultar el sabor a mar.

Yo no suelo echarselo.

Pero como curiosidad cuando cocino percebes si le echo unas hojas de limonero o de naranjo para realzar el sabor.

Como comerlos:


Muy fácil, solo necesitamos una aguja con la cual apartamos la telilla que tienen y clavamos la aguja en la carne de la caracola y tiramos hacía afuera y directo a la boca.










Es como estar comiendo un pedacito de mar en pequeños bocados, en esta caso pequeños bocados de la Ría de Arousa.












Y aquí podemos ver de lo que se compone un caramuxo.

De un caparazón duro que protege a la caracola y que a medida que crece va formando unos anillos.

De la carne, lo que es el propio caramuxo, caracola o bígaro en si.

De la telilla que protege que no entre agua o cualquier otro elemento dentro del caparazón que dañe a la caracola.



Hace muchos en un viaje a Madrid me fui a un centro comercial y visitando la sección de pescados vi que vendian las caracolas a 6 euros el kilo y les llamaban bígaros cuando llegue a casa comente el tema ya que aquí no se venden porque la gente los tiene a mano y fuera de la costa los pagan a buen precio, solo las valoraremos cuando nos prohiban ir a buscarlas. Mientras en mi casa seguiremos disfrutando de este manjar aguja en mano.

Comentarios

  1. Excelente entrada,muy detallada cielo. Y que sepas que no sois los únicos que disfrutaís de este manjar. En casa nos encanta a todos pillar la aguja y ale... a tirar de la carne para fuera. omo dices, con un trozo de pan y un vasito de albariño.. el placer está servido. De pequeña raro era el dia en que no bajasemos a por caramuxos, o con mi madre, mi abuela, o simplemtente pillabamos una bolsa plastica e ibamos solos. Nos encantaba llegar a casa con ella bien llenita, se la dabamos a mi madre y ella los cocinaba.
    Que ricos y que recuerdos me traes, hija.
    Ains como pasa el tiempo. En fin, un biquiño reina y que tengas un buen fin de semana :)

    ResponderEliminar
  2. Estos Caramuxos, magurios los llamamos por aquí, que ricos son y ya si son recién cocidos y cocinados, sublimes.
    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Aquí les llamamos minchas y están buenísimas!!!

    ResponderEliminar
  4. Pues la verdad es que es uno de los mariscos menos conocidos y de los más ricos.

    Lo de minchas también lo tengo escuchado pero Pilar ya sabes que aquí andamos un par de km y ya tenemos nombres nuevos, no solo tenemos una buena costa que nos da buenos productos sino tambien un amplio léxico.

    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario